sábado, 5 de octubre de 2013

Pétreo


"La espera es acumulativa para con lo esperado, lo solidifica y lo vuelve pétreo, y entonces nos resistimos a reconocer que hemos malgastado años aguardando una señal que cuando por fin se produce, ya no nos tienta, o nos da infinita pereza acudir a su llamada tardía de la que ahora desconfiamos, quizá porque no nos conviene movernos. Uno se acostumbra a vivir pendiente de la oportunidad que no llega, en el fondo tranquilo, a salvo y pasivo, en el fondo incrédulo de que nunca vaya a presentarse".
Javier Marías, Los enamoramientos.

La esperanza sigue un curso autónomo, que nada tiene que ver con la lógica (racional o no); muchas veces, su vigencia ni siquiera está relacionada con el tiempo. Sin embargo, un Hasta aquí llegó el agua nacido del tedio y del cansancio -sobre todo del cansancio- es capaz de convertir en acuarela la tinta más seca.

3 comentarios:

Mariaje Ruiz dijo...

Hay señales que evidentemente son señales... pero quizás no de lo que creemos (o queremos creer) que señalan. Como dato.

Myriam Z. Albéniz dijo...

"Los enamoramientos" de Javier Marías es, sin duda alguna, la mejor novela que he leído en los últimos años. Imprescindible.

Un beso, preciosa. Y sigue así.

MYRIAM

Marta Vidán dijo...

Yo aún no la he terminado, te contaré mis impresiones cuando lo haga. Un abrazo enorme, Myr.