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viernes, 20 de junio de 2014

Amor 77



Julio Cortázar.
Escribirte.com.ar

“Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son”. 


Julio CortázarAmor 77 (Un tal Lucas, 1979).

jueves, 27 de febrero de 2014

Tardamos muy poco


"En realidad, la tía Mame y yo tardamos muy poco tiempo en aprender a querernos. Era de esperar que me atrajera su sorprendente personalidad, que antes había seducido a otros miles. Al fin y al cabo, tenía un encanto caótico pero innegable y era mi única familia. Pero que quisiera ocuparse de un niño de diez años totalmente insignificante y carente de interés no dejaba de sorprenderme, complacerme y extrañarme. Sin embargo, así era, y siempre he pensado que, a pesar de toda su popularidad, sus intereses, sus constantes idas y venidas, es probable que también se sintiera un poco sola".
Patrick Dennis, La tía Mame.

sábado, 5 de octubre de 2013

Pétreo


"La espera es acumulativa para con lo esperado, lo solidifica y lo vuelve pétreo, y entonces nos resistimos a reconocer que hemos malgastado años aguardando una señal que cuando por fin se produce, ya no nos tienta, o nos da infinita pereza acudir a su llamada tardía de la que ahora desconfiamos, quizá porque no nos conviene movernos. Uno se acostumbra a vivir pendiente de la oportunidad que no llega, en el fondo tranquilo, a salvo y pasivo, en el fondo incrédulo de que nunca vaya a presentarse".
Javier Marías, Los enamoramientos.

La esperanza sigue un curso autónomo, que nada tiene que ver con la lógica (racional o no); muchas veces, su vigencia ni siquiera está relacionada con el tiempo. Sin embargo, un Hasta aquí llegó el agua nacido del tedio y del cansancio -sobre todo del cansancio- es capaz de convertir en acuarela la tinta más seca.

sábado, 31 de agosto de 2013

Para encontrarla

La justicia poética a veces se limpia las legañas y sale del plano de las ideas. Por su timidez o su altivez; por estadística, para que no nos acostumbremos. Pero sale con las manoletinas en la mano para no hacer demasiado ruido (no la vaya a oír quien no sepa escucharla). Porque lo difícil no es mirar para ver, ni buscar para encontrar, sino encontrar sin buscar. Cuando ella se da de morros contigo (¿la encontramos o nos encuentra?) es hora de despedirse de la habitación de invitados: deja sus zapatos desparramados por toda la casa.

Rayuela. Marta Vidán. Pamplona
Fragmento de Rayuela. Baño del bar La Hormiga (Pamplona). Foto: @martavidanlo.

miércoles, 19 de junio de 2013

Para quedarse


Blondie, One way or another.

"[...] Nos reímos precisamente porque no tenemos razones. Porque estamos cayendo, todos cayendo en picado, y lo único que nos queda es esto. Esta risotada, que no nos van a poder arrancar nunca en la vida, ni con despidos, ni cruzándolos la cara un millón de veces, ni con cien mil humillaciones, ni mediante ejércitos de tutores, profesores, policías, trabajadores sociales, jueces.
No, esta es la parte que no han entendido aún. Esta risa está aquí para quedarse".

Kiko Amat, Rompepistas.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los mortales


"Tu madre descubría la belleza en las cosas más precarias y aparentemente inanes. Y donde no existía, era capaz de crearla rompiendo con los valores establecidos, asumiendo todos los riesgos.
Y, sin embargo, ella no admitía que esto fuera un don, que el resto de los mortales no fuésemos capaces de llegar donde ella llegaba".
Miguel Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris.

No hace falta una etiqueta de cinco estrellas para encontrar los lujos. No hacen falta grandes cosas para hacer las cosas grandes. No hace falta una fecha en rojo para que sea festivo.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Gestos parlantes

Para hablar no hace falta abrir la boca. Para escuchar a veces sirven los ojos y algo que va más allá de la comprensión, de la inteligencia. Llamémosle intuición.

"Simplemente se puso a charlar, a pocos metros de mis piernas desnudas, con una tranquilidad que parecía un veredicto -cualquier cosa que estuviéramos haciendo debajo de la manta era normal. Era la primera vez que alguien me perdonaba tan rápidamente -con aquella levedad, aquella sonrisa".
(Alessandro Baricco, Emaús)

Katie Melua. If you were a Sailboat

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El hilo y el puntazo


Más allá del disfrute, del aprendizaje, la cultura tiene un punto a favor. No, un puntazo. La cultura une, conecta, cose a los que no sabían que tenían un hilo en común. No sólo sociedades, sino personas, tú-y-tú, yo-contigo. La literatura, la pintura, la música y sus demás primos son puntos de conexión de persona a persona. El camino más corto entre los puntos (los puntazos) que parecían más lejanos.

Prefiero que lo diga Mario Benedetti:

"Con Luisa nos enamoramos a través de la filosofía, las matemáticas, la literatura, la cultura en general. Vos dirás que todo ese cargamento no alcanza para quererse. Y tendrás razón. Pero sin ese cargamento no nos habríamos conocido y reconocido, no nos habríamos metido de cabeza en el amor".

miércoles, 4 de julio de 2012

Yo también pienso en usted

Marta Vidán, estella, junio 2012

-Acá está la carta -dijo con sencillez, como si no tuviera nada de extraordinario.

    Tomé la carta e iba a guardarla cuando el ciego agregó, como si hubiera visto mi actitud:
    -Léala, no más. Aunque siendo de María, no debe de ser nada urgente.
    Yo temblaba. Abrí el sobre, mientras él encendía un cigarrillo, después de haberme ofrecido uno. Saqué la carta; decía una sola frase:
Yo también pienso en usted.
MARÍA
    Cuando el ciego oyó doblar el papel, preguntó:
    -Nada urgente, supongo.
    Hice un gran esfuerzo y respondí:
    -No, nada urgente.


"Tengo la sensación de que lo urgente nos está escondiendo y nos está camuflando lo importante", contaba la actriz de teatro Vicky Peña, en el reportaje Los oficios de la cultura. Teatro musical (La 2).
Pero el ciego sólo pregunto por la urgencia. No si lo que María decía era importante. Urgente e importante sólo a veces coinciden. Sólo a veces.




lunes, 23 de abril de 2012

Monet, Cortázar y los trenes

Así lo contaba Renoir
"Monet consiguió todo cuanto se había propuesto. Se retenían trenes a petición suya, se cerraban andenes y se cargaban las locomotoras de carbón para que escupieran tanto vapor como Monet quería". 

 "La estación de Saint-Lazare. Llegada de un tren" (1877)
El parisino le echó morro y se propuso pintar la estación que le fascinaba, la de Saint-Lazare. Para ello, y dado que no tenía un duro, el pintor Caillebotte tuvo que pagarle el alquiler de un estudio vecino a la estación, en la Rue Moncey.


También quiso inmortalizar los puentes por los que pasaba el tren. 

 "Puente de ferrocarril, Argenteuil" (1873)

Quién sabe si alguno de ellos estaba cerca de donde Oliveira, el álter ego de Cortázar, y la Maga subían a rendir homenaje a los paraguas muertos:

" [...] nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allí lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkyria".
Julio Cortázar, Rayuela (capítulo 1).
Pero en Rayuela no sólo se habla de trenes. El propio Cortázar grabó con su voz algunos fragmentos. Aquí, el capítulo 7