Marta Vidán o Tuki. En el quinto anillo de Saturno. En Twitter, @martavidanlo.
Observante, escribiente y fotera; cantamañanas y melómana. Viajo con y sin billete. Me gusta decir 'sobremanera'.
WEB http://martavidan.wix.com/martavidan
Lajusticia poéticaa veces se limpia las legañas y sale del plano de las ideas. Por su timidez o su altivez; por estadística, para que no nos acostumbremos. Pero sale con las manoletinas en la mano para no hacer demasiado ruido (no la vaya a oír quien no sepa escucharla). Porque lo difícil no es mirar para ver, ni buscar para encontrar, sino encontrar sin buscar. Cuando ellase da de morros contigo (¿la encontramos o nos encuentra?) es hora de despedirse de la habitación de invitados: deja sus zapatos desparramados por toda la casa.
Fragmento de Rayuela. Baño del bar La Hormiga (Pamplona). Foto: @martavidanlo.
"Monet consiguió todo cuanto se había propuesto. Se retenían trenes a petición suya, se cerraban andenes y se cargaban las locomotoras de carbón para que escupieran tanto vapor como Monet quería".
"La estación de Saint-Lazare. Llegada de un tren" (1877)
El parisino le echó morro y se propuso pintar la estación que le fascinaba, la de Saint-Lazare. Para ello, y dado que no tenía un duro, el pintor Caillebotte tuvo que pagarle el alquiler de un estudio vecino a la estación, en la Rue Moncey.
También quiso inmortalizar los puentes por los que pasaba el tren.
"Puente de ferrocarril, Argenteuil" (1873)
Quién sabe si alguno de ellos estaba cerca de donde Oliveira, el álter ego de Cortázar, y la Maga subían a rendir homenaje a los paraguas muertos:
" [...] nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allí lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkyria".