miércoles, 3 de julio de 2013

Good news

A veces en los periódicos también salen buenas noticias. Y noticias de cosas que ocurren muy cerca. Noticias que devuelven la fe en el ser humano.


Diario de Navarra, edición Tierra Estella. 3 de julio de 2013. Lo firma Rosana Aramendía.

martes, 2 de julio de 2013

Ay, Helena

Paris raptó a su amante, Helena, la mujer más bonita del mundo (hay quien dice que ella se dejó). 
Y de ahí vino la guerra de Troya.

Marta Vidán. Atenas 
Acrópolis, las musas. Marta Vidán, mayo 2013.

lunes, 1 de julio de 2013

Friendship

Kurdasi, Turquía. Mayo 2013

Los amigos hacen de contrapeso cuando todo se inclina. Y cuando todo está recto hacen de suelo también.

La catarsis de Romeo

Frank Dicksee, Romeo and Juliet (1884).

"Los placeres violentos poseen finales violentos y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo en que se consumen el fuego y la pólvora en un beso voraz".
(Romeo y Julieta, acto II, escena VI).

Aristóteles lo definió como una purificación del espectador al contemplar las pasiones en el escenario. La redención desde la butaca sin la necesidad de sufrir uno mismo ciertos afectos.
El diccionario de la Real Academia recoge, entre otros significados de catarsis, el siguiente: "Purificación, liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda".

Hay historias que no serían las mismas historias sin un cataclismo que llevara al argumento hacia el desastre. Son catástrofe en esencia y, si dejaran de serlo, serían algo distinto. No sólo están condenadas al fracaso, sino que se deben a él. Su belleza reside en la hecatombe. Qué tendría de especial, si no, un romance entre dos jovencitos veroneses que se quieren y se besan y atraviesan juntos los puentes de la mano.

Romeo y Julieta son Romeo y Julieta porque su amor cayó en saco roto. Y su amor fue Amor -así, con mayúsucula- porque, irremediablemente, fue a parar al cesto de los pollos de manera escandalosa; con un derrumbe suicida y sórdido y lleno de nubes de polvo y cascotes. Por la puerta grande. Se podría decir, también, que "lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible". O que, precisamente por ser imposible, es un milagro. Darío Jaramillo lo dice mejor. Habla de milagros en su poema Amores imposibles.

domingo, 30 de junio de 2013

Cronos

"Y hay amores que duran algo menos que un beso
y besos que han durado algo más que una vida"
(Luis Rosales).


Marta Vidán. Atenas
Atenas, mayo 2013. Marta Vidán.

El tiempo no siempre se porta como debe. O como esperamos que se porte. El tiempo hace lo que le sale de las narices, toca las narices. Pasa y hay cosas que no se pasan. Pasa y siguen pasando las mismas cosas. A veces se vuelve griego: concepción de tiempo cíclico que avanza en círculos. Dale Perico al torno, vuelta la burra al trigo.

miércoles, 19 de junio de 2013

Para quedarse


Blondie, One way or another.

"[...] Nos reímos precisamente porque no tenemos razones. Porque estamos cayendo, todos cayendo en picado, y lo único que nos queda es esto. Esta risotada, que no nos van a poder arrancar nunca en la vida, ni con despidos, ni cruzándolos la cara un millón de veces, ni con cien mil humillaciones, ni mediante ejércitos de tutores, profesores, policías, trabajadores sociales, jueces.
No, esta es la parte que no han entendido aún. Esta risa está aquí para quedarse".

Kiko Amat, Rompepistas.

viernes, 14 de junio de 2013

Paredes de Atenas (I)

Kalinyxta, televisión pública, buenas noches. La cantante griega Eleftheria Arvanitaki dijo que no reconocía su país. Habló de vergüenza y enfado. 



Se fue la televisión pública helénica. Las paredes siguen hablando. Menos mal.


Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Marta Vidán. Atenas

Fotos: Marta Vidán, mayo 2013.

viernes, 7 de junio de 2013

Hambre de historias, hambre de personas

Gracias a Marta Martín por inspirarme, tanto al darme, sin darse cuenta, la idea para este texto, como para sacar mi mejor versión. Gracias a Miguel Ángel Jimeno, Maj, por publicarlo; y, sobre todo, por hacerme sentir enorme con ese gesto. Gracias a los pececillos de fcom de la Universidad de Navarra que acaban de saltar al mar. Gracias.

Hambre de personas y de historias
(Enlace a La buena prensa)

martes, 30 de abril de 2013

En escena

Más tesoros de hemeroteca.


Entrevista a María Bayo, por Ima Sanchís.
En La contra de La Vanguardia, 26.2.2008

Reggae de rien

Hay canciones inversionables. Rien de rien, por ejemplo. En caso de que se haga una versión, tiene que ser muy diferente a la original. Y muy buena, claro. Premio para el reggae de Danakil. Pero vaya usted a saber qué le parecería a Edith Piaf.



domingo, 28 de abril de 2013

Mira para arriba

Hay paredes que hablan y paredes que, además, hacen sonreír.

Marta Vidán. Pamplona. fcom

Marta Vidán. Pamplona. fcom

Fotos: Marta Vidán, Facultad de Comunicación, Universidad de Navarra.


jueves, 25 de abril de 2013

Las notas que no se notan

Los nocturnos de Chopin, al completo; o la delicadeza hecha piano.


Es importante escuchar las notas que no se notan; que no están escritas, pero se tocan. Las más suaves, que son las que más fuerza condensan.

miércoles, 24 de abril de 2013

lunes, 22 de abril de 2013

Lost

Perlas que se encuentran buceando en una hemeroteca.


Diario de Navarra, 4 de agosto de 1999, página 68.

domingo, 31 de marzo de 2013

martes, 29 de enero de 2013

Eternamente, Yolanda


Esto no puede ser no más que una canción,
quisiera fuera una declaración de amor.

Yolanda, Pablo Milanés

domingo, 27 de enero de 2013

Lenguaje propio


Imagen: http://www.myspace.com/irisazquinezer

Iris Azquinezer, violonchelista
Civivox Condestable, Pamplona
Programa: Origen (I.Azquinezer), Susasí (I. Azquinezer), I Suite para violoncello solo (J.S. Bach), Tres piezas para Aída (I. Azquinezer), Elegía (E. Casals), Suite per violoncello solo (G. Casadó)


Sale puntual, a las siete y media de la tarde, por una puerta del fondo del patio del Civivox Condestable. El público, sentado frente a ella y en el piso superior, a modo de palco, aplaude. Sube al centro del paredón armada con su violonchelo, saluda, se sienta y comienza a tocar.

Es un escenario bajo, negro y desnudo excepto por una silla que Iris Azquinezer, de veintiocho años, ya ha ocupado una hora antes del recital para realizar el último ensayo. Así que está cómoda, ya lo conoce. También se desenvuelve con seguridad en las dos primeras obras: Origen y Susasí son piezas compuestas por ella misma. Respira fuerte en los silencios y hace movimientos apasionados, al son de los acordes más intensos.

La madrileña viste a juego con su chelo. Al final de cada interpretación se atusa la camiseta de color crudo y la falda marrón chocolate que le llega hasta los pies. El sonido, los tonos y el ambiente son cálidos. Los asistentes, la mayoría de una generación anterior a la suya, escuchan atentos sus explicaciones. "Bach creó todo un lenguaje para el chelo", comenta con voz discreta y clara, y se asegura de que los espectadores del piso superior escuchan bien sus apuntes antes de atacar con manos delicadas el preludio de la I Suite para violoncello, composición que también logra hacer suya.



La cabeza se balancea de izquierda a derecha con movimientos tan fluidos como los del arco. Baila sentada y su boca hace amagos de sonrisa dentro de una expresión de El éxtasis de Santa Teresa que acompaña al sonido delgado que llena la planta baja y asciende por el hueco hasta los pisos de arriba.

Al finalizar el Guigue, la última parte de la suite, saluda por duplicado y adelanta que va a interpretar de nuevo obras de su propia creación. "La tercera es una nana. Considero que para una nana da igual la edad que uno tenga". Oración es la encargada de abrir Tres piezas para Aída. Comienza con dos cuerdas que cantan a la vez, solemnes. Después, una lleva la voz protagonista y se apoya en la segunda, de manera que el peso de la obra se va repartiendo de manera heterogénea entre las distintas voces del instrumento. Los graves toman el relevo en Crisis, con un roce rotundo del arco. Les siguen agudos rápidos y punzantes que invocan lo que el título de la pieza ya ha avisado. Azquinezer ha logrado plasmar en una partitura lo que ahora transmite, con un pizzicato punzante y ansioso y sonidos cada vez más acelerados que desembocan en una cadencia sin resolver que deja en el aire la solución del conflicto.

Por fin, Nana restablece la calma mediante pasadas largas del arco en un registro medio y sirve de puente para Elegía, de Casals. Intensa, sin ser brusca, deja escuchar nuevamente sus exhalaciones entre arpegio y arpegio en una interpretación más apasionada que las anteriores, tanto que le obliga a afinar su instrumento al acabarla. El lamento se va haciendo más calmado progresivamente, intercala tonos mayores y menores que confluyen en una queja íntima y tenue.

"Esta es una pieza muy gustosa para todo violonchelista", confiesa antes de la última obra, Suite per violoncello solo, de Cassadó. Su preludio, Fantasía, es la pieza que obliga a su mano izquierda a recorrer distancias más largas y con más rapidez por el mástil. Suenan por primera vez acordes disonantes salpicados entre fragmentos donde el arco apenas besa las cuerdas y acordes violentos. Da dos golpes contundentes de pizzicato antes de pasar a la Sardana, que introduce la sensación de baile que luego crece con Intermezzo e danza finale. En esta el chelo marca el ritmo de una coreografía a través de notas muy apoyadas y rasgadas que contrastan con otras más limpias.

Los últimos compases, violentos, dejan paso sin transición alguna a una joven que responde con una sonrisa dulce a los aplausos, se estira para no olvidar al público del piso superior, se va. Pero, después de salir y volver al escenario mientras cede el turno a la música de las manos de los espectadores, regala un bis, "un cuento", dice, titulado El oso, la cueva, la miel y la abeja, acogido por un cierre respetuoso y agradecido.

domingo, 9 de diciembre de 2012

El bolsillo

"Impasible, te convierto
lo imposible en impensado.
Y construyo en lo inseguro
un futuro improvisado".


(Soy tu aire, dedicado por Risto Mejide a la música. Cantado por Virginia Maestro, Labuat).

Las cosas más grandes surgen cuando engordamos las más pequeñas. Y se trata, simplemente, de encontrarlas en todas partes. Porque están en todas partes sí, solo que a veces son tímidas, humildes. O se hacen las suecas.

Retenerlas, llevarlas en el bolsillo, pero no en el del abrigo, ni en el del pantalón. En ese bolsillo donde cada uno guarda las cosas que quiere guardar para meter la mano dentro cuando el mundo exterior (exterior al bolsillo) se va al carajo.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los mortales


"Tu madre descubría la belleza en las cosas más precarias y aparentemente inanes. Y donde no existía, era capaz de crearla rompiendo con los valores establecidos, asumiendo todos los riesgos.
Y, sin embargo, ella no admitía que esto fuera un don, que el resto de los mortales no fuésemos capaces de llegar donde ella llegaba".
Miguel Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris.

No hace falta una etiqueta de cinco estrellas para encontrar los lujos. No hacen falta grandes cosas para hacer las cosas grandes. No hace falta una fecha en rojo para que sea festivo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Cinco minutos más

Calvin y Hobbes

Un cuchillo en la carne no duele tanto como nada en la carne

Café, tabaco, televisión, Internet, whatsapp, dinero.
Somos menos libres de lo que creemos.

Chocolate, cine, vino, abrazos, carcajadas, cinco minutos más.
Somos más felices de lo que creemos.