domingo 30 de agosto de 2009

Malena


Es duro: hay quien tiene una existencia tan vacía que necesita meterse en vidas ajenas para llenar la suya. Demasiadas porteras envidiosas, demasiados bocachanclas aburridos dispuestos a inventar sobre los actos ajenos.

Castelcuto (Sicilia). Malena, enarnada por Monica Bellucci, es el blanco favorito de las habladurías del pueblo. Siempre digo que la peor forma de machismo es aquel que nace entre las propias mujeres: si un hombre tiene una larga lista de ligues, es un truhán, es un señor. La mujer, en cambio, no pasa de la categoria de puta. Y la exhuberante Malena no es una excepción.

Esta pelícua me hizo sonreír y dar un maravilloso paseo por la tradicional Sicilia de la posguerra. Pero también me hizo recordar y revivir la rabia que se siente ante las malas lenguas, que en este caso truncan la vida del personaje de Bellucci; la humillan y maltrata hasta límites inhumanos.

A estas alturas de la vida, no me cabe en la cabeza que Malena fuera el único tema de conversación en todo Castelcuto. Y menos aún que a Jorge Javier Vázquez no le hayan roto las piernas unos sicarios en nombre de cualquier famosete...